La fotografía siguiente no es del volcán Irazú, es del volcán Turrialba, actualmente en erupción, tomada desde la vía de acceso al Irazú, en uno de esos recodos, uno se detiene para capturar la imagen del humeante volcán, cercano al coloso.
Esa curva es una figura extraordinariamente poderosa en el escenario, tanto como el vacío del cráter, por ello la exploramos.
También hay tiempo para el espacio recreativo, o simplemente ver para disfrutar del paisaje sin preocupación del tiempo. Ver, hasta parir de ver, hasta que nos duela!
Los recodos del camino son maravillosos, pero son para mirarlos pues nuestra meta está en el espacio de la profesión, en el escenario creativo del proyecto, o en mi caso, en la misión ediucativa de edificar para el mañana.
Ya de regreso, después de la faena, despues de la mirada exhaustiva, uno se puede relajar mirando el paisaje bajando hacia Cartago.
